Belly mide su vida en veranos. Todas las cosas
buenas, todas las cosas mágicas ocurren entre los meses de junio y agosto.
Los inviernos son simplemente un tiempo para
contar las semanas hasta el próximo verano, un lugar lejos de la casa de la
playa, lejos de Susannah, y más importante, lejos de Jeremiah y Conrad. Son los
chicos que Belly ha conocido desde su primer verano—ellos han sido sus figuras
de hermanos, sus amores, su todo lo demás.
Pero un verano, un terrible y maravilloso verano,
las mayoría de las cosas cambian, de la más extrema manera en que debió de
haber sido desde el principio.



